Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha buscado comprender la naturaleza de su existencia, explorando los confines del universo y las profundidades de la mente, y que en mi caso lo es, -en general-, desde que tengo memoria, y -en particular- y con una fuerte determinación, a partir de la publicación de mis dos primeros libros (de un total -hasta ahora- de 16 libros publicados en Amazon, sumando más de 8000 páginas entre todos), allá por el año 2012 y 2013, refiriéndome por aquellos tiempos a algo de lo que casi nadie hablaba: a la Mecánica y Computación Cuántica, Inteligencia Artificial y a los Transformers Pre-entrenados Generativos (GPT). Por otro lado, la intersección entre la mecánica cuántica, la filosofía y la psicología ha sido, al menos para mí, un punto de convergencia en donde la realidad objetiva se funde con la percepción subjetiva. En un artículo de arxiv.org (referido al pie de este artículo), se abordan conceptos que analizan la relación entre la inteligencia artificial y los modelos cognitivos humanos, un tema que acompaña y se interrelaciona con la exploración de la conciencia cuántica, la interconectividad del ser y el universo, y las nociones filosóficas de la dualidad y la superposición. La idea de que nuestra conciencia pueda estar influenciada por procesos cuánticos encuentra paralelismos en el experimento de la doble rendija, donde la observación altera la realidad misma. Si la percepción modifica el mundo físico, entonces nuestra manera de interpretar la realidad podría estar moldeando el tejido del universo.
Los hilos que conectan las ideas de la mecánica cuántica con el concepto del yo cuántico permiten vislumbrar la posibilidad de que la conciencia sea un fenómeno distribuido, capaz de trascender la materialidad del cerebro. La hipótesis del yo cuántico me lleva a pensar que nuestras decisiones y emociones pueden verse influenciadas por estados cuánticos en superposición, permitiendo que una multiplicidad de realidades coexistan en un solo instante. Esta perspectiva se vincula con el concepto de los estadios psicológicos cuánticos, donde las fluctuaciones entre el Ello, el Yo y el Superyó podrían reflejar un comportamiento ondulatorio, análogo al comportamiento de las partículas subatómicas.
La exploración del experimento de la doble rendija como una manifestación de la interacción entre la conciencia y la materia pone a mi consideración la posibilidad de que la dualidad luz-oscuridad sea más que una simple metáfora, y se convierta en un principio fundamental de la realidad misma. La mecánica cuántica nos muestra que la luz puede comportarse como onda o partícula dependiendo de la observación, y esto se extiende a la comprensión del ser humano como una entidad dual, oscilando entre diferentes estados de conciencia. Desde esta perspectiva, podríamos imaginar nuestra identidad no como una unidad fija, sino como un campo de posibilidades en constante cambio. El gato de Schrödinger simboliza el entrelazamiento de las decisiones humanas con las condiciones del universo, donde cada elección representa un colapso de la función de onda en una realidad concreta. La incertidumbre cuántica aplicada a la psique humana podría significar que nuestras vidas no están predeterminadas, sino que se construyen a través de nuestras interacciones con el entorno. Esto me lleva obligadamente hacia una profunda reflexión sobre el papel del observador en la formación de la realidad, concluyendo que no somos meros espectadores, sino agentes activos en la configuración del universo.
La cuestión de lo que existió antes del tiempo me lleva a considerar la posibilidad de un punto oscuro e infinitesimalmente denso que contuviera toda la información del cosmos antes del Big Bang. Si extiendo este razonamiento a la naturaleza humana, puedo pensar en nuestra propia existencia como un punto de singularidad en el que todas las posibilidades están contenidas hasta que elegimos un camino específico. Esta concepción se acopla con la idea del viaje hacia uno mismo, en donde cada individuo es un universo en expansión, constantemente redefiniendo su propia esencia.
La filosofía clásica y la moderna han explorado ideas similares sobre la naturaleza del ser y la percepción de la realidad. Platón con su mundo de las Ideas, Kant con su distinción entre el fenómeno y el noúmeno (aquello que es objeto del conocimiento racional puro, en oposición al fenómeno, objeto del conocimiento sensible), y Nietzsche con su concepción del Eterno Retorno, todos abordan, de alguna manera, la interconexión entre la conciencia y la realidad. Si extrapolo estos conceptos a la mecánica cuántica, puedo llegar a considerar la existencia como un bucle infinito de posibilidades que se despliegan y se repliegan en un flujo continuo de superposiciones. Cómo consecuencia, las implicaciones de estas ideas no solo afectan mi comprensión del cosmos, sino que también la manera de relacionarnos con los demás. La interconexión entre los seres humanos podría no ser solo metafórica, sino una propiedad emergente de una red cuántica de conciencia. Desde este ángulo, el autoconocimiento no es solo un ejercicio introspectivo, sino una manera de sintonizarnos con la red más amplia de la realidad, permitiendo una mayor armonía con el universo.
La búsqueda de respuestas sobre la existencia, la conciencia y la naturaleza de la realidad me lleva a la convergencia de disciplinas aparentemente dispares, revelando que la ciencia, la filosofía y la psicología pueden ser piezas de un mismo rompecabezas. Al entrelazar estos conocimientos, puedo vislumbrar una imagen más completa del ser humano como un ente que participa activamente en la configuración del cosmos, trascendiendo los límites de la materia y abriéndose camino hacia una comprensión más profunda de sí mismo y del universo en el que habita.
Referencia externa
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Exploring Quantum Entanglement in Neural Systems – Estudio científico en Arxiv.org sobre el entrelazamiento cuántico en sistemas neuronales.
Referencias a esta misma página
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Entre hilos y tentáculos: una interconexión inesperada – Reflexión sobre conexiones ocultas en la existencia y la conciencia.
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El experimento de la doble rendija: la mente como observador de la realidad – Análisis del impacto de la conciencia en la mecánica cuántica.
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El Yo Cuántico: ¿Podría ser un emisario del futuro? – Exploración de la posibilidad de un "yo" multidimensional y su influencia en la realidad.
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Estados psicológicos cuánticos: el ello, el yo y el superyó en una danza de probabilidades – Relación entre la psicología freudiana y la mecánica cuántica.
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Respecto de la dualidad luz-oscuridad y la percepción de la realidad – Reflexión filosófica sobre el equilibrio entre opuestos en el universo.
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El Gato de Schrödinger y la mecánica cuántica de lo cotidiano – Explicación del famoso experimento desde una perspectiva filosófica y cotidiana.
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Un punto oscuro e infinitesimalmente pequeño en la vastedad del cosmos – Reflexión sobre nuestra insignificancia y grandeza en el universo.
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¿Qué hubo antes de aquel suceso? – Interrogantes sobre el origen del universo y la naturaleza del tiempo.
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¿Hubo tiempo antes del tiempo? Un nuevo paradigma sobre el origen – Exploración de la posibilidad de la existencia del tiempo antes del Big Bang.